El primer volumen de España 2025 es el más extenso de todos y constituye la base arquitectónica del trabajo, ofreciendo una panorámica de los grandes procesos que están reconfigurando la sociedad española en las últimas décadas.

A lo largo de sus cerca de 800 páginas se analizan los fundamentos estructurales del cambio social: población, familias y relaciones interpersonales, género, generaciones y Estado de bienestar. 

Comienza con un primer bloque que analiza las transformaciones demográficas que configuran la estructura social española: la persistente baja fecundidad, el envejecimiento acelerado, el aumento de la esperanza de vida, la relevancia estructural de la inmigración y los procesos de despoblación territorial. 

Las implicaciones afectan de manera directa a la sostenibilidad del Estado de bienestar, al equilibrio intergeneracional y a la cohesión social y territorial. Se profundiza en los condicionantes sociales de la fecundidad, un fenómeno que no se explica por un rechazo a la maternidad/paternidad sino por las dificultades objetivas de las generaciones jóvenes para estabilizarse laboralmente, acceder a la vivienda y desarrollar proyectos vitales autónomos.

El segundo módulo aborda uno de los campos donde el cambio en las últimas décadas es más visible e íntimo: la familia y las relaciones interpersonales. Se pone de relieve la pluralización de las formas de convivencia y de los vínculos afectivos. La familia deja de ser una institución homogénea para convertirse en un espacio diverso con pluralidad de fórmulas, que reflejan procesos más amplios de modernización, urbanización y cambios en los roles de género, en las expectativas relacionales y en los itinerarios vitales. 
Este marco cultural se complejiza con un análisis de la concepción del amor, donde se explora la transición del amor romántico (característico de la primera modernidad) al amor confluente (propio de la segunda modernidad), que se define por una creciente individualización de los vínculos afectivos, la redefinición de la pareja y la búsqueda de relaciones basadas en la autonomía y la reciprocidad, donde, además, destaca la sexualidad. 

La perspectiva de género aparece como una herramienta fundamental para comprender cómo las desigualdades atraviesan todas las esferas sociales, desde la economía hasta la vida cotidiana. La obra constata que, a pesar de los cambios que han hecho posible la liberalización de la mujer en las esfera familiar y relacional, se comprueba la vigencia de estereotipos de género en el interior de los hogares y en la percepción social de los roles domésticos, mostrando que la pluralización familiar no ha eliminado las jerarquías de género ni la sobrerrepresentación femenina en los cuidados.
La sección que aglutina los textos sobre generaciones analiza cómo las distintas cohortes vitales participan de manera desigual en el cambio social. Infancia, juventud y generaciones adultas están marcadas por contextos históricos y diferentes oportunidades. Se podría decir que aquí se subraya que las brechas generacionales no se reducen a diferencias de edad, sino que son el resultado de las desigualdades que se van acumulando a lo largo del ciclo vital, especialmente visibles en la juventud, que combina altos niveles educativos con precariedad laboral y grandes dificultades para acceder a la vivienda.
    
 Por último, al tratar el tema del Estado de bienestar, se constata que en las últimas décadas se ha producido un aumento importante de derechos y servicios, pero estos conviven con desigualdades arraigadas en ámbitos clave como la salud, la discapacidad, la vivienda o la protección social

La percepción ciudadana refleja un apoyo mayoritario a la intervención pública, junto a una creciente exigencia de eficacia y suficiencia, por lo tanto, se apunta a la necesidad de reequilibrar responsabilidades entre Estado, mercado, hogares y tercer sector para garantizar la cohesión social.

Este libro, a diferencia del resto, cuenta con un capítulo introductorio en el que el presidente del CIS, Jose Luis Tezanos (coeditor) presenta la colección y hace una reflexión general sobre la evolución de la situación social del país.
 

Exposición

Fotografía cedida por Pilar Alcobendas Tirado Fotografía cedida por Pilar Alcobendas Tirado

Primeros equipos

Los primeros equipos del IOP tenían formaciones muy diversas. El IOP se crea antes de que la Sociología exista en la universidad española como una licenciatura o grado independiente. La Primera Promoción de Licenciados en Sociología, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, es de 1977; casi quince años después de que el IOP iniciara su actividad. En un principio, el centro se estructura en tres departamentos: el Departamento Técnico, el Departamento de Divulgación y el Departamento de Administración, y en un Consejo Rector. Del Departamento Técnico dependían las divisiones de Estudios y Planeamiento, Estadística, Trabajos de Campo, la división de Prensa, Radio y TV y la división de Biblioteca, Archivos y Documentación.

Primer Libro de Registro de la Biblioteca del IOP-CIS Primer Libro de Registro de la Biblioteca del IOP-CIS

Primer libro de registro de la biblioteca

La labor editorial del IOP-CIS se completa con la adquisición paulatina de un completo fondo bibliográfico especializado. Hoy forman parte de la Biblioteca del CIS más de 40.000 títulos de monografías y cerca de 300 publicaciones periódicas.

Retrato de Harriet Martineau realizado por Richard Evans. National Portrait Gallery, Londres Retrato de Harriet Martineau realizado por Richard Evans. National Portrait Gallery, Londres

Las mujeres sociólogas

Dentro de la colección de Clásicos del Pensamiento Social, un apartado especial lo constituye la reivindicación del papel de la mujer en la sociología desde su creación, con la publicación de obras como Fundadoras de la sociología y la teoría social 1830-1930 o Cómo observar la moral y las costumbres, una obra escrita por Harriet Martineau en 1834 y que es el primer tratado metodológico de sociología. El CIS publica la obra de Martineau en 2022, siendo la primera vez que se traduce al castellano.