Si los dos primeros tomos se centraban en la evolución de la estructura sociodemográfica y las dinámicas sociales, el tercer volumen de España 2025 sitúa el foco en la economía, el empleo, la estructura de clases y las desigualdades, mostrando cómo los procesos económicos impactan en la vida social y condicionan las oportunidades vitales. 

A través de cuatro bloques temáticos -estructura económica, empleo y trabajo, estratificación social, y pobreza y desigualdades- los capítulos de este volumen apuntan que se han producido importantes avances pero que sigue habiendo situaciones de vulnerabilidad social, así como mejoras estructurales que conviven con la reproducción de desigualdades. 

 Se muestra una economía española relativamente resiliente, pero condicionada por la digitalización, el envejecimiento demográfico y la evolución de sectores estratégicos como el turismo. 

Aquí se destaca cómo los patrones de consumo, la sostenibilidad de las pensiones y las transformaciones productivas están estrechamente vinculados a dinámicas sociales más amplias.

Se subraya el papel central del empleo como eje de integración social y, al mismo tiempo, como principal generador de desigualdad. A pesar de las mejoras recientes, persisten la segmentación laboral, las brechas de calidad del empleo y las desigualdades estructurales que afectan a jóvenes, mujeres y personas con menor cualificación.
En relación con la estratificación, se muestra una sociedad donde las clases sociales no desaparecen, sino que se recomponen. La desigualdad de renta, la movilidad social desigual y la distancia entre posiciones objetivas y percepciones subjetivas apuntan a que estamos ante un modelo complejo y vulnerable a la reproducción de desigualdades.

El cierre del volumen pone el foco en la exclusión social y la pobreza como fenómenos estructurales. Así, queda en evidencia que, aunque se han producido avances, la desigualdad sigue arraigada en factores familiares, laborales y educativos que requieren políticas sostenidas y transformadoras.


Capítulo 42. Carles Manera. Sobre la reciente evolución económica de España

“La economía española tiene fortalezas importantes, que la diferencian de otras economías europeas. Esto lo dicen todas las instituciones solventes. Refleja un país serio en el que se confía. Y esta evolución positiva se explica por varios factores: la importancia de la inversión pública propia y de proyectos europeos, por un lado, la evolución del turismo, con gran avance desde 2022 (casi 100 millones de turistas en 2025); vendemos más al exterior: mercancías y servicios más avanzados y nos hemos adaptado mejor a los impactos negativos de los shocks energéticos. Tenemos un dinámico mercado laboral con más de 21 millones de ocupados, y una tasa de paro del 10%, la más baja desde 2008; la subida del Salario Mínimo ha mejorado el consumo y ha contribuido a reducir la desigualdad”

Capítulo 44. Luis Enrique Alonso, Nuevas formas de consumo: la consolidación de la compra digital y sus implicaciones sociales

PENDIENTE APORTAR CITA

Capítulo 54. Obdulia Taboadela Alvarez. Del ser al creer. Las clases medias en la España del siglo XXI

La clase social no solo se mide: también se imagina. El estudio muestra que existe una clara tendencia a que una gran parte de la población española se identifique como clase media, incluso cuando su posición económica o laboral no coincide con esa categoría. Los ingresos son el factor que más influye en esta autopercepción, aunque también intervienen la educación, la ocupación y elementos ideológicos. Es decir, no basta con saber qué clase se tiene, sino también qué clase se cree ser. La clase subjetiva no sustituye a la objetiva, pero sí añade matices clave para comprender identidades, actitudes y comportamientos electorales en una sociedad más compleja, desigual y políticamente volátil”.