- 10 MAR 2026
INÉS ALBERDI “El feminismo nos enseñó que lo personal es político” En la segunda Jornada de Sociología del Género en el Centro de Investigaciones Sociológicas, Inés Alberdi centró su intervención en el papel de la mujer en la Transición española y en el feminismo como motor de ese cambio social. “Aprendimos que lo personal es político y la Transición española fue una profunda transformación sociológica”. Alberdi hizo un relato de los cambios más relevantes que afectaron al estatus social y político de las mujeres y a su cambio de mentalidad. En los años 60 hubo dos claves que lo cambiaron todo: la emigración a Europa y el auge del turismo. “Tuvo un impacto de emulación”, analiza Alberdi. “Los españoles que emigraban solían venir en verano a su pueblo a veranear, porque en Europa sí existían las vacaciones pagadas. Y contaban lo que vivían a diario”. Alberdi explicó cómo el fenómeno del turismo actuó como motor de cambio social. El comportamiento funcionó como ejemplo de comparación y los españoles podían ver las diferencias entre ambas vidas. Se enteraron de lo que estaba ocurriendo fuera: libertad política, prensa libre, organización democrática, sindicatos o relaciones amorosas más libres “Todo lo que estaba prohibido en España se consideraba un derecho más allá de las fronteras: aparecieron los deseos de democracia, de autonomía personal y de movilidad geográfica. Empezamos a mirar a Europa con admiración y envidia. La moda, los bikinis o la música fueron los aspectos visibles”. Pero si hubo un colectivo que realmente vivió esa diferencia fue el de las mujeres. “Llegamos al aspecto más importante de la influencia que el turismo tuvo en comportamientos y aspiraciones de las mujeres. Apareció un deseo de modernización: las mujeres envidiaban la libertad sexual, el control de la natalidad y empezaron a preguntarse cómo se podía estar con un marido sin quedarse embarazada”. En la primavera de 1975 llega una reforma fundamental: la ley de 2 de mayo que restaura la capacidad jurídica de la mujer. “Por primera vez en la historia de España las mujeres alcanzaron la igualdad que llega con la Constitución del 78, que establece la igualdad en cuestiones civiles y penales y dentro del matrimonio. El modelo de familia cambia y se eleva enormemente el estatus de las mujeres en la sociedad”. Alberdi subrayó que, aunque vivimos en una sociedad más próspera, aún quedan retos en cuestiones como las oportunidades de empleo, la desaparición de la violencia o la brecha salarial. “Existe una paradoja: el feminismo a menudo tiene mala prensa y se asimila con el conflicto. Existe una idea equivocada de que va en contra de los hombres, cuando en realidad es una filosofía de defensa de la igualdad que ha contado con el apoyo de muchísimos hombres a lo largo de la historia. A veces es difícil llamarse feminista, es asombroso, pero es así”. CONSTANZA TOBÍO “El feminismo es perseverancia” La ponencia de Constanza Tobío, Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2021, empezó con un agradecimiento al CIS: “El feminismo es perseverancia y da mucha alegría constatar que estas cinco premiadas ya suponen un cambio social”. “Descubrí la sociología pronto, a los 16 años, cuando cayó en mis manos un ejemplar del FOESSA. Nunca había visto un libro así. Me maravillaron los cuadros, las tablas, la cantidad de información y la estructura lógica interna. Cuando supe lo que era una encuesta mi maravilla fue en aumento, así que decidí que aquello era lo que quería hacer en la vida”. Una vez terminada la carrera empezó a interesarse por las desigualdades y por la incorporación de la mujer al mercado de trabajo. “La investigación se parece mucho a una novela policiaca: hay un enigma, hay pistas y pruebas que deben ser cuidadosamente analizadas. El misterio con el que me encontré fue cómo en apenas dos décadas se transformó el modelo familiar de división de roles de género en un modelo de doble ocupación laboral”. Fue un cambio social profundo protagonizado por las mujeres de forma silenciosa. Entonces decidió centrarse en una pregunta concreta: ¿cómo hacen las madres que trabajan a tiempo completo? Le interesó primero su discurso: cuáles eran las razones por las que decidían trabajar. La mitad hablaba de necesidad económica familiar, pero la otra mitad hablaba de deseo de independencia económica, realización personal, poner en práctica sus estudios o salir del encierro doméstico. Había una fuerte orientación al empleo que iba más allá de su carácter instrumental. El trabajo abría las puertas a una nueva identidad. Después analizó cómo se organizaban los cuidados: un proceso de sustitución por otras mujeres que cuidan de sus hijos, como cuidadoras remuneradas o abuelas. “El mundo del cuidado es un universo, una parte importantísima de la realidad social que todavía estamos cartografiando. Es un sistema donde intervienen el Estado, la familia, el mercado y el tercer sector”.