Biografía
Capitolina Díaz Martínez es licenciada en Sociología y Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid y Doctora en Sociología por la Universidad de Londres (1994), una formación que consolidó su base teórica y metodológica en el análisis sociológico crítico de las desigualdades de género, la ciencia y la educación. Catedrática de Sociología en la Universidad de Valencia desde 2016.
Su experiencia docente se ha desarrollado en España y en el ámbito internacional, con participación continuada en másteres y doctorados, así como en programas de formación avanzada para personal investigador. Ha sido profesora visitante en universidades de referencia como Stanford y Harvard en Estados Unidos y la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras instituciones latinoamericanas y europeas, favoreciendo el intercambio científico y la colaboración transnacional en estudios de género y ciencia. En esta línea, ha diseñado e impartido cursos especializados para miles de investigadores y doctorandos, y ha impulsado iniciativas de innovación docente vinculadas, por ejemplo, a recursos digitales para el uso de lenguaje inclusivo. Ha sido evaluadora de diversas revistas nacionales e internacionales y de organismos de evaluación académica españoles y portugueses.
Ha sido presidenta de la Asociación Asturiana de Sociología, Tesorera de la Federación Española de Sociología, Vocal del comité ejecutivo y Responsable de Organizaciones Territoriales de la Asociación Europea de Sociología y Vocal del Comité de Sociología del Género de la Asociación Internacional de Sociología, así como Presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas de nuestro país y de la Federación Europea de Mujeres Científicas.
Paralelamente, ha asumido responsabilidades en institucionales de alto nivel en políticas públicas de igualdad, destacando su labor como directora de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Educación y Ciencia, consejera de Investigación en la Representación Permanente de España ante la Unión Europea, y Directora General para la Igualdad en el Empleo del Ministerio de Igualdad, articulando de forma directa la investigación sociológica con la acción pública.
Su producción investigadora, resultado de sus proyectos de investigación nacionales e internacionales, supera las 140 publicaciones científicas y se estructura en líneas como la sociología de la ciencia con perspectiva de género, sociología de la educación, teorías y metodologías feministas, tecnologías digitales, socialización y familia, políticas públicas de igualdad y recuperación de pioneras de la sociología. Ha participado activamente en proyectos y redes internacionales orientadas a la transformación estructural de los sistemas científicos —entre otros, Money, Couples and Individualizacion, Gender-Net Plus, Futura, MATES y estudios sobre brechas salariales y de cuidados—, y ha sido asesora en organismos nacionales e internacionales para integrar la perspectiva de género en la evaluación, la investigación y la docencia.
Ha recibido otros galardones relacionados con la Sociología del Género y las mujeres científicas.
LAUDATIO DE D.ª CAPITOLINA DÍAZ MARTÍNEZ
Majestad, Señor,
Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes;
Presidente del CIS;
Autoridades académicas, jurados, colegas, Sras. Sres.
Vivimos todavía en un mundo androcéntrico, y la ciencia no es inmune a ello. Las mujeres han experimentado a lo largo de la historia innumerables obstáculos para acceder al conocimiento y todavía las científicas se enfrentan a más dificultades que sus colegas masculinos. Además, las que alcanzan los mayores logros no ven su labor reconocida en la misma medida que los de los hombres, como ponen de manifiesto los Premios Nobel. Esa situación está cambiando muy rápidamente en el caso del Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política. No fue hasta 2018 que se rompió la inercia de género con la elección de María Ángeles Durán, y desde entonces las galardonadas han dejado de ser una rareza. Hoy se incorpora la Profesora Capitolina Díaz, lo cual es razón para la alegría de toda la comunidad politológica y sociológica. Quiero poner de manifiesto la voluntad decidida del Centro de Investigaciones Sociológicas para promover la igualdad de género en este y otros ámbitos de su actuación.
Durante siglos, yendo en contra de sí misma, la ciencia excluyó a las mujeres y muchas de las mentes más lúcidas lo justificaron. Es imposible saber exactamente cuánto talento se perdió, pero lo que sí conocemos son las aportaciones relevantes de investigadoras como Jane Goodall que observando de una manera diferente obtuvo resultados revolucionarios sobre los primates y sobre la propia especia humana. O vemos cómo el mundo del cuidado, hasta ahora invisible, ha sido descubierto como ámbito fundamental de la realidad social por las estudiosas feministas.
Los trabajos de Capitolina Díaz se inscriben en esa perspectiva, con la particularidad de que lo hace desde la sociología, utilizando sus herramientas y también interpelando el hacer de esta disciplina. La profesora Díaz no es la primera en estudiar la ciencia desde una epistemología no androcéntrica. También lo han hecho investigadoras como Fox Keller o Eulalia Pérez Sedeño. Tampoco es la única en trabajar en el campo de la sociología de la ciencia, que cuenta con una larga tradición desde Roberto Merton, hasta hoy Rafael Pardo o Cristóbal Torres. Pero la premiada sí es la primera en nuestro país en hacer sociología de la ciencia desde la perspectiva de género.
Sus aportaciones siguen varias vías distintas. En primer lugar, Capitolina Diaz trajo, hace ya décadas, el amplio debate sobre la reflexión sobre la epistemología feminista, tanto en lo que se refiere a sus aspectos teóricos como metodológicos y técnicos. La pluralidad de enfoques tanto del feminismo (liberal, radical, posmoderno, ente otros), como de los métodos de investigación (cuantitativo, cualitativo) configura un campo complejo en el que caben diversas combinaciones. Cuestiones como si la teoría feminista es suficientemente robusta para entrañar un método sustancialmente diferente o si los métodos y técnicas tradicionales caben en los trabajos con enfoque de género o si estos requieren instrumentos propios de indagación son algunas de las cuestiones que se plantean. A ello se añaden otros elementos del debate como los propios objetos de investigación, la presencia de investigadoras o la interacción en el proceso de recogida de información. La galardonada ha adoptado una posición comprensiva, en la que los puentes con la sociología tradicional son muy amplios, adelantándose a lo que hoy observamos: una penetración intersticial de la mirada de género en el conjunto de nuestra disciplina.
Quiero referirme a una de las líneas de trabajo más original y adelantada en su momento de Capitolina Díaz: el análisis empírico de los sesgos de género en la aplicación de la tecnología digital. Es un tema que hoy está en la prensa, pero hace más de diez años dominaba la idea de la objetividad de los grandes datos. Ella fue pionera en mostrar empíricamente cómo se reproduce una visión asimétrica de lo que son los hombres y las mujeres. Lo hizo inspirándose en los trabajos de Bolukbasi y creando una red neuronal artificial que aplicó al corpus de textos que forman la Wikipedia en castellano, en total 28 millones de palabras. El análisis se basó en una técnica de encaje de las palabras en un espacio vectorial que define sus posiciones relativas. Es decir, sacó a la luz el sesgo de género profundo con resultados sorprendentes y además abrió el camino a procedimientos para reducir los sesgos.
Hay otro aspecto de los trabajos de la premiada que me interesa especialmente porque es una búsqueda en la que hemos coincidido y en la que seguimos trabajando: la indagación acerca de las sociólogas de ayer, entonces reconocidas y después, sorprendentemente, excluidas del canon sociológico. Quiero poner de relieve que esta línea de investigación en la que estamos trabajando cada vez más colegas ha contado desde el comienzo con el apoyo decidido que quiero agradecer aquí, del Centro de Investigaciones Sociológicas y de su Presidente, el Profesor Tezanos. Capitolina se ha centrado en la primera y quizá más destacada de nuestras antecesoras: Harriet Martineau. Es un nombre que hasta ahora ha estado ausente de los programas académicos, o de los manuales o de las historias de la sociología. Sin embargo, cada vez más se reivindica a Martineau como la madre de la sociología. Siendo coetánea de Augusto Comte, más que debatir con el pasado, observaba empíricamente la sociedad del presente. Le debemos a la galardonada el redescubrimiento de las obras de Martineau, tanto del primer libro de metodología de la investigación social publicado en 1838, como de su monumental obra, Sociedad en América, en la que se encuentra trabajando actualmente.
Igual que nuestras antecesoras, la premiada no se ha limitado al estudio de la realidad social, sino que se ha implicado activamente en la mejora de la sociedad a través del conocimiento adquirido en el ámbito de la igualdad de género en la ciencia. Ha ocupado puestos de responsabilidad en la administración pública como Directora de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Educación y Ciencia, así como Directora General para la Igualdad en el Empleo, entre otros cargos relevantes. Convencida de la importancia de la difusión, dedica a ello un gran esfuerzo a través de cursos de igualdad para universidades y centros de investigación que han llegado a más de tres mil personas.
Las asociaciones nacionales e internacionales son vehículos fundamentales para el avance de la ciencia, y a ellas ha dedicado Capitolina Díaz buena parte de su energía, que es mucha. Ha pertenecido a la Comisión Ejecutiva de la Asociación Europea de Sociología, donde compartimos muchas horas de trabajo tan intenso como estimulante, así como a los órganos directivos de la Federación Española de Sociología. A su buen hacer le debemos la celebración del VI Congreso Europeo de Sociología celebrado en Murcia en 2003, el único hasta ahora en nuestro país.
Podría seguir extendiéndome bastante tiempo con otros méritos que hacen a nuestra querida colega sobradamente merecedora del Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política, pero no debo abusar del tiempo que me ha sido concedido. Quiero, sin embargo, señalar tres características que creo la definen y explican su sobresaliente trayectoria: la originalidad de su pensamiento, que podríamos llamar “imaginación sociológica”, su entusiasmo y su tenacidad. Nuestro más preciado galardón se enriquece con la Profesora Capitolina Díaz.
Muchas gracias