- 08 JUN 2023
En 1984, el CIS realiza un estudio dirigido a amas de casa, de 18 años en adelante. La investigación, que se denominó Desigualdad social en la vida familiar y doméstica (Enlace al Estudio 1433) pretendía conocer, entre otros temas, la distribución de las tareas domésticas, el reparto en la toma de decisiones en el ámbito familiar y los trabajos de cuidados de las personas a cargo en el ámbito familiar. En el reparto de las tareas domésticas, compartimentadas en los apartados de compras, limpieza, costura, preparación de alimentos y cuidado de los niños, prácticamente la totalidad de las actividades correspondía a la mujer. Trabajos cotidianos como barrer, quitar el polvo, fregar, lavar la ropa, planchar, hacer la comida o llevar a los niños al médico, según las encuestadas, eran tareas en las que el hombre nunca participaba. “Sacar la basura” constituía la tarea más atribuida por las entrevistadas a su marido o pareja; alcanzando un 9%. La actividad doméstica más compartida, con un 58%, era la referente a las compras de consumo duradero, como la vivienda, el mobiliario, los vehículos o los electrodomésticos. Sin embargo, preguntadas si eran partidarias de que el hombre compartiera el “trabajo casero”, un 86% afirmó que sí, aunque de ese porcentaje sólo el 29% respondió que en igual medida que la mujer. En el ámbito político, ante la pregunta: ¿cree usted que los partidos políticos se preocupan de las cosas que interesan a las mujeres? Un 26% respondió que se preocupaban poco y un 36% que no se preocupaban nada.